Fontanería y electricidad doméstica Consejos prácticos

Qué hacer si hueles a gas en casa

Cualquier olor a gas se trata igual: sin chispas, ventilar, cerrar la llave solo si es seguro, salir y avisar desde fuera

Ante cualquier olor a gas, no accionar interruptores ni aparatos, no hacer llama, abrir puertas y ventanas y cerrar la llave de paso solo si puedes hacerlo sin exponerte, salir y llamar al 112 o a la distribuidora desde fuera. Pasos unificados, monóxido de carbono y prevención.

En este artículo
  1. Qué hacer, en este orden
  2. Si lo notas en el rellano o en el portal
  3. También si el olor es leve, breve o se repite
  4. El monóxido de carbono no huele
  5. Lo que no debes hacer
  6. Prevención
  7. Déjalo preparado antes de que ocurra

Si percibes olor a gas, trátalo siempre como una emergencia, sea fuerte o leve, constante o intermitente. No investigues el origen ni esperes a ver si se pasa. Las guías de la CNMC y de las distribuidoras coinciden en lo esencial: evitar chispas y llamas, ventilar, cerrar el gas si se puede hacer sin riesgo y avisar al servicio de urgencias.

En resumen: no toques interruptores ni aparatos eléctricos, no hagas llama, no uses el móvil dentro. Si puedes hacerlo en pocos segundos y sin exponerte, abre puertas y ventanas y cierra los mandos de los aparatos y la llave general. Sal de la vivienda y llama al 112 o al teléfono de urgencias de tu distribuidora desde fuera.

Qué hacer, en este orden

  1. No generes chispas ni llamas. No enciendas ni apagues luces, no pulses el timbre, no desenchufes aparatos, no bajes las palancas del cuadro eléctrico, no uses mecheros ni cerillas y no fumes. Un sargento de Bomberos de Gran Canaria advierte de que lo habitual es apagar luces o bajar la palanca al salir, y de que justo eso hay que evitar.
  2. Solo si no te expone al peligro y te lleva unos segundos: abre puertas y ventanas para ventilar, cierra los mandos de los aparatos de gas y la llave general de paso. Si el olor es fuerte, oyes un silbido, no sabes de dónde viene o dudas, no pierdas tiempo y sal.
  3. No uses el móvil ni el teléfono dentro de la vivienda.
  4. Sal y aléjate. Avisa a los vecinos llamando a las puertas con los nudillos, sin usar el timbre.
  5. Llama desde fuera al 112 o al teléfono de urgencias de tu distribuidora (suele figurar en la factura). La CNMC recuerda que las distribuidoras de gas natural deben ofrecer asistencia telefónica las 24 horas.
  6. No vuelvas a entrar ni a abrir la llave hasta que los servicios de emergencia o los técnicos lo autoricen y se haya reparado lo que falle.

Si lo notas en el rellano o en el portal

Sal del edificio, llama al 112 desde la calle y deja que los servicios de emergencia decidan si hay que evacuar. No intentes localizar el origen y no uses el ascensor si hay dudas sobre la instalación eléctrica.

También si el olor es leve, breve o se repite

No hay un olor «normal» que se pueda ignorar. Un olor débil que aparece y desaparece, o que notas al encender un fuego, puede indicar un problema en un aparato, una goma o una conexión. Actúa igual: evita chispas, ventila y cierra el gas solo si es seguro, y avisa a la distribuidora o al 112 para que lo revisen, aunque el olor ya haya desaparecido. No vuelvas a usar el aparato hasta que una empresa habilitada lo revise. Si el olor persiste, se intensifica o no sabes de dónde viene, sal directamente.

El monóxido de carbono no huele

Los gases de la combustión de calderas, calentadores y estufas pueden contener monóxido de carbono, que no tiene olor. Dolor de cabeza, mareo, náuseas o somnolencia al estar cerca de un aparato de combustión son motivos para salir al aire libre, ventilar y llamar al 112. Para consultas por intoxicación, el Servicio de Información Toxicológica atiende las 24 horas en el 91 562 04 20.

Lo que no debes hacer

  • Buscar la fuga con una llama. Nunca.
  • Intentar reparar la instalación o una goma por tu cuenta.
  • Quedarte «un momento más» para ventilar o recoger cosas.
  • Usar el ascensor o el timbre si hay duda.
  • Reconectar un aparato que olía a gas antes de que lo revise un técnico.

Prevención

  • Revisiones periódicas: para gas natural, la instalación receptora debe someterse a inspección periódica cada cinco años (Real Decreto 919/2006), con diferencias según el tipo de instalación. Para butano u otros combustibles, y para calderas y calentadores, los plazos y obligaciones pueden ser distintos: consúltalos con tu distribuidora o con la administración de industria de tu comunidad.
  • Mantenimiento de calderas y calentadores por empresas autorizadas, según la normativa y el fabricante.
  • Detector de monóxido de carbono: recomendable si tienes aparatos de combustión; no sustituye al mantenimiento ni lo presento como obligación general.
  • Gomas y reguladores de butano: respeta la fecha de caducidad impresa y cámbialos cuando toque.
  • Rejillas de ventilación: no las tapes ni las selles.

Déjalo preparado antes de que ocurra

Anota el teléfono de urgencias de tu distribuidora junto al 112, sabe dónde está la llave general de paso y enséñaselo a quienes vivan contigo. Para organizar las revisiones, usa el calendario anual de mantenimiento.

Esta guía es orientativa y no sustituye a las instrucciones de tu distribuidora ni de los servicios de emergencia.

Fuentes y referencias

Etiquetas:#emergencia #gas #monóxido de carbono #revisión de gas #seguridad

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